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Articles by Katara Patton

La mascarilla BENDECIDA

Cuando el uso obligatorio de la mascarilla durante la pandemia se redujo, luchaba por recordar tener una a mano para usar donde aún la requerían… como la escuela de mi hija. Un día, cuando la necesité, encontré una en mi auto: la que había evitado usar porque tenía escrito BENDECIDA.

Vestirse de humildad

La CEO de una franquicia de helados fue al programa de televisión Jefe encubierto vestida de cajera. Mientras trabajaba en una de las tiendas de la franquicia, la peluca y el maquillaje ocultaban su identidad al convertirse en una empleada «nueva». Su objetivo era ver cómo funcionaban las cosas directamente desde adentro. Con base en sus observaciones, pudo solucionar algunos problemas que enfrentaba la tienda.

La religión pura

El verano después de mi primer año en la universidad, un compañero de clase murió inesperadamente. Lo había visto pocos días antes y estaba bien. Todos en la clase éramos jóvenes y viviendo lo que considerábamos la plenitud de la vida.

Dios recuerda los nombres

El domingo después de que empecé a trabajar como líder de jóvenes en una iglesia, hablé con una adolescente sentada junto a su mamá. Sonreí y saludé por su nombre a la tímida chica, y le pregunté cómo estaba. Ella levantó la cabeza y abrió grandes los ojos. Me devolvió la sonrisa y susurró: «Recordaste mi nombre». Tan solo con llamar a esa jovencita por su nombre —una chica que tal vez se sentía insignificante en una iglesia llena de adultos—, empecé una relación de confianza. Se sintió vista y valorada.

Del estrés a la paz

Mudarse es una de las cosas más estresantes de la vida. Nos mudamos a nuestra casa actual después de vivir en la anterior casi veinte años. Yo había vivido allí ocho años antes de casarme. Luego, tuvimos un hijo, y todo eso significó tener muchas más cosas.

Consuelo en los marcos de las puertas

Estaba mirando las publicaciones en mis redes sociales después de la inundación en el sur de Louisiana en 2016, y me encontré con un mensaje de una amiga. Tras enterarse de que su casa tendría que ser reconstruida, la madre la alentó a acudir a Dios aun en su desalentadora labor de limpieza. Después, mi amiga publicó versículos bíblicos que encontró expuestos en los marcos de las puertas de su casa, aparentemente escritos cuando había sido construida. La lectura de las Escrituras en los postes la reconfortó.

Lo que realmente se necesita

Una joven cortó un trozo de carne por la mitad antes de ponerla en una asadera grande. Su esposo le preguntó por qué la había cortado. Ella respondió: «Porque así lo hace mi mamá».

Nueva visión

Entré con mis gafas nuevas a la iglesia y me senté. Luego, vi a una amiga que estaba sentada del otro lado del pasillo en el otro extremo del salón. Cuando la saludé con la mano, me parecía verla tan cerca y nítida. Sentí como que podía extender la mano y tocarla, aunque estaba a varios metros. Al salir, después de la reunión, me di cuenta de que estaba en el mismo asiento de siempre, y que yo simplemente podía verla mejor porque tenía más aumento en mis nuevas lentes.

Adherirse a lo bueno

Cuando estacionamos el auto en un campo abierto y lo cruzamos caminando para llegar a nuestra casa, casi siempre se nos pegan abrojos en la ropa; en especial, en otoño. Estos pequeños «viajeros», se adhieren a la ropa, los zapatos o cualquier cosa que pase, y viajan al próximo destino. Es la forma en que la naturaleza dispersa las semillas en mi campo y en todo el mundo.

Una comida caliente

Pollo a la barbacoa, frijoles, espagueti, panecillos. En un frío día de otoño, al menos 54 personas sin hogar recibieron esta comida caliente de parte de una mujer que celebraba 54 años de vida. La mujer y sus amigos decidieron renunciar a la cena habitual de cumpleaños en un restaurante, y en cambio, cocinar y servir a personas en las calles de Chicago.